Cada
vez que alguien intenta concienciar a los demás sobre los efectos
del cambio climático de un futuro no muy lejano, suelen decir que es
un exagerado, que eso es algo que tiene que pasar porque es natural.
Esa es la respuesta de todos aquellos que no van hacer nada por
evitar lo que aún podemos evitar, se conforman con pensar que eso no
les llegará a ellos o que es inevitable. Por eso sería
imprescindible concienciar a todos de que, sí, es un fenómeno
natural el aumento de las temperatura, pero si, además, nosotros lo
ayudamos el aumento de estas será más rápido e impactante. Lo que
está en peligro no es realmente el planeta, ya que este sobrevivirá,
se adaptará, el problema es la humanidad.
Cumbre
contra el cambio climático de París
Está
es nuestra última oportunidad antes de que el desastre sea
inevitable.
Representantes
de 195 países de todas partes del mundo se han reunido durante una
semana para debatir y hacer propuestas para luchar contra el cambio
climático, llegando a un plan con tratos vinculantes para todos los
paíes firmantes.
Sobretodo
las propuestas son una mayor apuesta por las fuentes de energía
renovables, cambiar los modelos económicos y de desarrollo, y, por
encima de todo, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
El objetivo es que al final del siglo XXI, la temperatura no haya
aumentado más de 2ºC, actualmente hay un aumento sobre la
temperatura media de la tierra de 0,8ºC.
Esta
vez, se van a endurecer los acuerdos y no solo va a ser una
declaración de intenciones, que fue lo que ocurrió en Kyoto. El
gran problema es que los acuerdos son vinculantes, pero estos no
sancionaran a los países que los incumplan, así que estamos en las
mismas.
Los
representantes de los dos países más contaminantes también
estuvieron en la cumbre del clima, China y EE.UU, y ambos se
comprometieron a hacer algo para evitar esa contaminación. Sin
embargo, en mi opinión, no son más que palabras, ya que el
presidente de China pidió que, para realizar los acuerdos, se
tuviera en cuenta las características de cada país, mientras que en
su país, cada vez la contaminación crece más, habiendo una nube de
polución del tamaño de la península ibérica. También es algo
bastante curioso que Obama, siendo tan alabado y estando dispuesto a
todo para disminuir la contaminación, tenga un coche que gasta 63l
por cada 100km.
Mientras,
en el resto del mundo, se ven cada vez más los efectos del aumento
de la contaminación: el ártico está en el menor grosor registrado
en la historia,están habiendo medidas para disminuir el tráfico en
el centro de Madrid debido a los altos niveles de polución
alcanzados, temperaturas inusuales para el mes de diciembre (rozando
los 20ºC)... ¿De verdad todo esto forma parte de un proceso
natural?
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