martes, 22 de marzo de 2016

Homosexualidad y Homofobia


Vivimos en un país privilegiado, no solo por el nivel de vida que tenemos, sino también por nuestra mentalidad liberal y no conservadora, aunque no siempre ha sido así. Nosotros mejor que nadie sabemos lo que es vivir en una sociedad sin derechos y controladora, sin libertad de expresión y mentalidad, porque hasta hace no más de 50 años, nos encontrabamos en esa situación.

Una madrugada del 18 de agosto de 1936, dos meses después del golpe de estado militar contra la segunda republica, había sido fusilado Federico García Lorca, por la simple razón de ser homosexual. Tras el fin de la Guerra Civil, la dictadura franquista reprimió cualquier atisbo de libertad.

Aún así, en un primer momento los asuntos considerados “inmorales” eran controlados por la Iglesia, pero debido al aumento del turismo, la dictadura tomó el control: Considerando a los homosexuales como “una amenaza al orden público”. Años más tarde, la ley de vagos y maleantes, que fue aprobada durante la segunda república, para el control de “mendigo, rufiantes sin oficio conocido y proxenetas”, fue modificada con el objetivo de perseguir y castigar cualquier práctica homosexual.

A los 16 años, durante el gobierno de Carrero Blanco, hubo una ley similar a esta, pero con penas de hasta 5 años en carceles y manicomios para los homosexuales y demás individuos considerados peligrosos, para su rehabilitación. Durante este periodo, el 6% de los informes diponibles en los Juzgados de peligrosidad de Madrid se referían a personas homosexuales.

Los peligrosos eran considerados como enfermos a quienes no se debe perdonar sino curar, esto hizo que las personas homosexuales no solo fueran perseguidas y reprimidas, sino que también fueron encarcelados como “método de prevención del contagio”.

Pero esto fue hace mucho ya y nuestra sociedad ha cambiado muchísimo desde entonces. Pero no tanto nuestro planeta, donde en más de 70 paises, la homosexualidad se castiga con la cárcel e incluso con la muerte, y también son marginados de la sociedad: En Uganda, un hombre homosexual fue quemado vivo ante la mirada indiferente de sus vecinos; un joven llamado Ahmed acaba de ser condenado a muerte en Sudán; en Rusia, grupos neonazis propinan brutales palizas a jovenes gays con total impunidad; Simone se quitó la vida a los 21 años tras arrojarse al vacío empujado por la homofobia... Y así incontables casos de personas que no pueden ser ellas mismas por miedo al rechazo de los demás solo por ser diferentes, pero ¿quienes somos nosotros para decidir u opinar sobre la vida de los demás?

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